España aumentó la presión, controló prácticamente todas las acciones ofensivas y convirtió la segunda parte de la final del Mundial en un ataque constante contra la defensa argentina. El volumen español, sin embargo, no fue suficiente para quitar el cero del marcador.
Argentina pasó gran parte de la etapa final protegiendo su propia área, incapaz de involucrar a Lionel Messi y Julián Álvarez. Emiliano Martínez evitó en distintos momentos el arco español y mantuvo con vida a la selección sudamericana. En el tiempo añadido, la expulsión de Enzo Fernández aumentó aún más la ventaja territorial de España, pero el marcador se mantuvo 0-0 hasta el pitido final, llevando la decisión a la prórroga.
España salió del parón dispuesta a acelerar
Después de una primera parte con sólo tres tiros, todos españoles, España volvió atacando desde los primeros segundos. En menos de un minuto, la presión alta recuperó el balón en campo ofensivo y Álex Baena remató desde fuera del área, obligando a Emiliano Martínez a parar con seguridad.
Argentina respondió ganando su primer córner en el minuto 48, pero no pudo convertir la jugada en una oportunidad real. El escenario pronto volvió al patrón de la primera parte: Rodri controlando el centro del campo, los defensores españoles avanzando y los argentinos posicionados cerca de su propia área.
España empezó a hacer circular el balón con mayor velocidad, buscando principalmente a Lamine Yamal por la derecha y Dani Olmo entre líneas. La mejor construcción de los primeros minutos llegó en el minuto 55, cuando una combinación entre Oyarzabal y Fabián Ruiz fue interrumpida dentro del área. Yamal apareció libre por un costado, pero no recibió el pase que podría haberlo dejado en mejor posición para rematar.
Argentina prácticamente abandonó el ataque
Mientras España buscaba alternativas, Argentina adoptó una postura cada vez más defensiva. Leandro Paredes entró al descanso en lugar de Nicolás González, reforzando el mediocampo y acercando las líneas argentinas.
El cambio ayudó a proteger el borde del área, pero también aisló aún más a Messi y Julián Álvarez. Incapaz de construir desde la defensa, la selección argentina empezó a recurrir a tiros largos, muchas veces recuperados por España.
En el minuto 70, Argentina se convirtió en el primer equipo desde que comenzaron los registros detallados de no disparar durante los primeros 70 minutos de una final de la Copa del Mundo. Messi tuvo apenas 20 contactos con el balón durante el tiempo reglamentario, consecuencia de la dificultad de Argentina para mantener la posesión y llegar al campo ofensivo.
En los minutos finales, la diferencia territorial se hizo aún más evidente: España acumuló 22 contactos en el área rival, mientras que Argentina solo tuvo uno. El equipo europeo también controló aproximadamente el 90% de la posesión en el último cuarto de hora.
Las sustituciones hicieron a España más agresiva
Luis de la Fuente se dio cuenta de que el dominio no se traducía en ocasiones claras e hizo cambios importantes en el minuto 62. Pedri y Ferran Torres sustituyeron a Fabián Ruiz y Mikel Oyarzabal.
Pedri aportó más pases verticales y mayor velocidad en la circulación. Ferran empezó a ocupar con mayor frecuencia el área, ofreciendo una referencia para los centros de Yamal y los laterales.
La respuesta apareció rápidamente. En el minuto 64, Dani Olmo remató desde fuera del área. Emiliano Martínez no pudo manejar el balón, lo que tuvo un efecto peligroso y se acercó al palo antes de salir a córner.
Tres minutos después, Yamal recibió el balón por la derecha, llegó a la línea de fondo y preparó el balón para Ferran Torres. El delantero logró rematar de cabeza hacia abajo, pero el remate fue hacia Martínez, que salvó sin dar rebote. Fue una oportunidad importante, aunque no se puede catalogar como gol perdido.
En el minuto 75, Nico Williams y Mikel Merino sustituyeron a Baena y Olmo. España empezó a atacar con dos extremos abiertos, mientras Merino buscaba infiltraciones y disputas desde arriba dentro del área.
Emiliano Martínez evitó que el dominio se convirtiera en gol
La presión española alcanzó su momento más intenso tras el minuto 75. Pedri recibió el balón al borde del área y remató para que atajara Martínez. A continuación, Pau Cubarsí arriesgó desde unos 25 metros aproximadamente. El balón se dirigió hacia el portero, pero éste calculó mal el movimiento y casi lo desvía hacia su propia portería.
En el minuto 78, España ya disponía de diez disparos, siete de los cuales fueron a portería. Argentina aún no había intentado sacar ninguna conclusión. Poco después, Aymeric Laporte apareció dentro del área y cabeceó un centro desde fuera, pero Martínez volvió a estar bien colocado.
En el tiempo de descuento, Nico Williams lideró un contraataque con dos compañeros disponibles. El atacante decidió rematar en lugar de dar el pase y Martínez volvió a parar. Luego, Rodri arriesgó desde lejos y mandó por encima de la portería.
La última gran oportunidad llegó con un tiro libre de Lamine Yamal. El joven español pegó directo a portería y obligó a Emiliano Martínez a realizar su parada más complicada antes del final del tiempo reglamentario.
La expulsión de Enzo Fernández cambió el escenario de la final
Enzo Fernández recibió una tarjeta amarilla en el minuto 82 por una denuncia. En el tiempo añadido, el centrocampista llegó tarde y derribó a Pau Cubarsí. El árbitro mostró la segunda tarjeta amarilla y, en consecuencia, la tarjeta roja.
Argentina terminó el tiempo reglamentario con diez jugadores, justo cuando ya afrontaba dificultades para salir de su propia área. La expulsión no tuvo tiempo suficiente para producir un cambio en el marcador, pero creó un gran problema para Lionel Scaloni en la prórroga.
Además de reorganizar el marcaje, el técnico argentino deberá decidir si mantiene a dos jugadores en ataque o elimina a uno de ellos para reconstruir el mediocampo. Quedarse con Messi y Julián Álvarez ofrece una amenaza en los contraataques, pero podría dejar al equipo excesivamente expuesto al volumen español.
¿Quién dominó la segunda mitad?
España dominó completamente la fase final. La selección europea controló la posesión, recuperó rápidamente el balón tras las pérdidas y estuvo largos periodos en el área argentina.
El dominio español no se puede medir únicamente por el número de pases. España también creó los mejores tiros, ocupó frecuentemente el área rival e impidió que Messi y Álvarez participaran en el juego.
Argentina fue eficiente defensivamente, pero produjo poco con el balón. El equipo de Scaloni se mantuvo competitivo gracias a la organización de los defensores, la cobertura de los mediocampistas y, principalmente, el desempeño de Emiliano Martínez.
La tabla resume el comportamiento de las dos selecciones durante la segunda mitad.
| Apariencia | España | Argentina |
|---|---|---|
| Control territorial | Dominó el campo ofensivo | Permaneció cerca del área misma |
| Creando oportunidades | Aportaciones de Olmo, Torres, Pedri, Cubarsí, Williams y Yamal | Prácticamente no amenazó a Unai Simón |
| Cambios | Las entradas aumentaron en velocidad y presencia en la zona | Cambios priorizados en protección defensiva |
| Destacado principal | La presión colectiva y el control de Rodri | Defensas de Emiliano Martínez |
| Situación después de 90 minutos | Once jugadores e iniciativa ofensiva | Diez jugadores tras la expulsión de Enzo Fernández |




